¿Algunas recomendaciones para un novato?

Soy completamente nuevo en esto de la escritura, este se podría decir que es mi primer borrador.
Lamento que sea algo largo y ciertamente lento, pero agradecería cualquier consejo o critica.
Si no lo terminas de leer también lo agradecería que lo menciones y el porque, eso me puede ayudar con mi progreso.
De antemano, muchas gracias.

Respiraciones… tan suaves, relajadas y tranquilas. Una sensación de pesor encima de mi pecho, no me molesta, al contrario, me alegra. Apretando con mas fuerza el cuerpo que tengo sobre mi, solo escucho un quejido.

–No lo hagas tan fuerte…– Una voz soñolienta murmura, que ternura.

Cuando abro los ojos veo una sala, oscurecida por la falta de una entrada de luz; Las paredes pintadas de celeste claro, el techo sigue el mismo color, una puerta blanca en el lado derecho de la pared que tengo al frente; Una mesita pequeña color madera al lado de una cama, donde estoy felizmente acostado, enrollado en mis sabanas blancas. Una figura más pequeña comparte mi estado, la misma a la que aprieto con mis brazos, ya con menos fuerza que antes.

–Buenos días también, cariño–

La pequeña figura se remueve entre las sábanas, pareciendo como si peleara contra estas. Perdiendo al poco tiempo de empezar.

Sonrió contemplando la escena.

–¡Buenoosss díaasss!–
Siento sus labios presionar contra los míos. Mi sonrisa se ensancha.

–Oyee, mi amoorrr. ¿Hoy tenías que ir al trabajo?-

Observo sus labios, color rosa claro, contrastando armoniosamente con su piel blanca porcelana.
–Mmmm. Si quieres que te compre la pijama que viste la otra ves, si. Me tocara trabajar, cariño–

–Awww, bueno. Ni modo amorcito, te toca trabajar–
Se remueve, pegándose más a mi entre las sábanas. Acomodando su cabeza sobre mi pecho, sus brazos rodeando mis costados.

Yo, yo solo me quedo aprensado felizmente bajo su peso.

Agarrando la taza de café humeante, me detengo antes de dar el primer sorbo. Una forma de corazón blanco, hecho de crema seguramente, flota sobre la superficie del café. Muevo la taza lentamente, observando como la forma blanca se mueve junto con las olas café.

–¿Te gusto el cafecito, amorcito?–

Cambio mi vista hacía la voz. Mi sonrisa se vuelve mas pronunciada.

–Me encanto–
Doy el primer sorbo. El dulce aroma junto con la textura cremosa de la crema se vuelven tan magníficos, probablemente quien los hizo tiene que ver con eso.

Observo a la bella mujer que tengo frente a mi, pequeña y tierna; me fascinan, sus lindos ojos color negro puro junto con su cabello cafe oscuro y ondulado; Esas mejillas rellenitas, sus labios carnosos. Terminando el café, suelto un suspiró con todo el vapor.
–Si, me encanto mucho–

Una sonrisa curva los labios de la mujer, dos lindos hoyuelos aparecen en sus mejillas.
–Eso me alegra, cariño. Pero deberías irte ya, recuerda que mi pijama no se compra sola–
Sonríe divertida.

Suspiro
–Si, lo se, cariño–
Me levanto y me acerco, rodeando su cintura diminuta con mis brazos. Ella posa sus manos por encima de mi cuello en respuesta.
–¿Sabías que te amo?–

Ella rie antes de darme un beso.
–Lo se. Cada mañana me lo dices–

Devuelvo el beso.
–Y no son suficientes–
La sostengo unos momentos más, disfrutando todo el tiempo que se pueda. Separandonos, ella se dirige a la cocina, probablemente a hacerse su propio desayuno; Yo me voy a la puerta.

Antes de cerrar la puerta, digo.
–¡Te amoooo!–

Una risa resuena desde la cocina.
–¡Vete ya, cariño!–
Pasan unos momentos para que otro le siga.
–¡Yo también!–

Cierro la puerta del apartamento contento. Empiezo a bajar las escaleras, aprovechando el viaje largo hasta la primera planta para pensar en mi mañana. Los primeros pensamientos son alegres, pues la persona que mas atesora los inunda. Pero mientras bajo empiezo a pensar en demás cosas.
Ayer no terminé lo que el jefe me encargo, ahhh. Bueno, el no me puede culpar por estar con falta de personal; ¡Esa tarea ni siquiera es de mi área!

Llegando a la planta baja, saludo rápidamente al portero del edificio y el conserje del mismo; son personas agradables ciertamente. Pasando por la puerta de salida, o entrada, llego al parqueo justo enfrente del edificio.

Llegando a mi coche, uno barato pero bueno, o es lo que me dijeron donde lo compre. No me ha fallado, así que diría que no me mintieron. Es de un color gris claro, con los vidrios transparentes, tiene un total de 4 asientos, aunque es un poco pequeño en cuanto altura espacio no le falta realmente. Por dentro es todo normal, sin nada destacar del auto, por algo era barato supongo.

Prendiendo el vehículo, muevo ligeramente el retrovisor de arriba y colocó el canal de noticias de fondo, a ver si estas logran callar la voz de mi jefe ya en mi cabeza.

Las noticias no ayudaron de mucho en su labor, pero peor es nada.

Pero jefe, no puedo completar mis tareas y las de otra sección con el poco tiempo que tengo. Si me da unos días más puedo terminarlo todo
Casi puedo escuchar su voz reclamando que esa no me paga para estar poniendo peros, o que no tiene empleados para que le esten pidiendo mas tiempo.

Suspiro, decido mejor ponerle más atención a las noticias seguro son mas interesantes que mis pensamientos en este momento.

–¡Para más información los pondremos con nuestro periodista al aire!–

–¡Muchas gracias, Anderson! Actualmente nos encontramos en el centro de la ciudad. Como mencionó mi compañero, extraña roca a caído en la calle, los daños son menores ¡Pero eso no es lo extraño! Según expertos ¡no habia meteoro que siguiera una trayectoria para estrellarse hoy en la tierra!–

El comentarista vuelve a hablar.
–Si qué es curioso entonces compañero. ¿Y los expertos no han dado teorías de como llego este meteorito a la tierra? ¡Seguro que alguna teoría debe haber!–

–¡Aunque no lo creas, Daniel! ¡No hay ni una sola teo… ¡Oh! ¡Espera! ¡Me estan informando que mas meteoros estan entrando a la atmósfera!–
La cámara enfoca al cielo, unos pequeños puntos brillantes se logran ver a lo lejos.

Sin poder evitar mi interés, presto más atención a la transmisión. Los pensamientos sobre mi trabajo ya pasaron a otro plano. Observo con atención, logrando ver los pequeños puntos a duras penas en la pantalla de mi teléfono. Por prestar demasiada atención, pierdo la concentración en el carril y me desvío un poco; pero regreso rápidamente para evitar un accidente, aunque no lo suficientemente como para evitar unos pitidos de los carros adyacentes.

Carajo, por poco
Pienso. La idea de poner toda mi atención en la transmisión no parece tan buena, pero sin poder evitar mi interés continuó escuchando, solo que con más cuidado.

–¡Esa teoría si que es loca!–
Habla el comentarista.

–!Así es! Pero estas son solo teorías hechas en foros de internet. ¡Los verdaderos expertos aun no hablado!–

–¡Tienes razón, Anderson! Esperemos que los expertos pronto pue–

Sin que el comentarista termine de hablar, el reportero lo interrumpe abruptamente
–¡Espera, Daniel! ¡Me esta informando de que estan apareciendo mas meteoros en el cielo! Deja me diga una aproximación. ¡¿Qué?! ¡¿Cuántos!?–
Sin que el periodista termine de hablar, la camara vuelve a enfocar al cielo. Se siguen viendo los mismos puntos brillantes, solo que ahora brillan con mas fuerza; pero eso no es lo sorprendente, después de unos segundos en los que el periodista continúa hablando desconcertado. El número de puntos brillantes se multiplica, primero son el doble, después el cuádruple, así hasta que una parte del cielo se llena de estos como si fuera un gran parche en el cielo.

El periodista se deja de escuchar, probablemente también esta observando arriba. El comentarista le sigue la acción. La transmisión se queda en silencio.

Los coches se van deteniendo uno a uno. Los primeros en detenerse son insultados por los demás, pero poco después estos también se detienen. Incluso yo me detengo y es por la misma razón que la transmisión se quedo ren silencio y los demas coches estan estacionados en media carretera, todos observan los puntos brillantes que hay en el cielo. Salgo del coche, como hacen los demás conductores.

–¿Qué es eso?–
Pregunta alguien, nadie le contesta. Ya sea por lo sorprendente que parece el fenómeno que todos estamos observando, o porque nadie tiene una respuesta.

De un momento a otro uno de los puntos empieza a parecer más brillante, uno de los primeros que apareció. Brilla con más y más fuerza a cada segundo, hasta que en un punto se puede ver una roca bañana en fuego; lo extraño es que ese fuego no parece normal, o por lo menos no lo eh visto antes, brilla mucho más. Casi puedo sentir que mis ojos se secan más rápido debido al brillo que emana, pero el asombro hace que no pueda parpadear.

Toda la multitud observa en dirección al punto mas brillante de todos, ahora siendo visible que es una piedra envuelta en fuego. El tiempo parece relentizarse, el silencio que todas las personas en la carretera comparten genera esa burbuja en la que los segundos parecieran que se dilatan. Pero no es más que una ilusión, el meteorito se sigue acercando más y más. Pronto el tamaño de todo este es visible y otros, semejantes al primero, empiezan a hacer más visibles.

Alguien más parece que estaba siguiendo la misma transmisión, pues puedo escuchar la voz del periodista en algún lugar de la multitud.

–¡CORRE! ¡LA ZONA DE IMPACTO ES LA CIUDAD!–

Abro los ojos, volteando con fuerza en la dirección donde se escucho la voz del periodista. No soy el único que lo escucho, pues otras personas cercanas también se voltean en la misma dirección.

Un hombre, de alrededor de treinta años, lleva un traje para trabajo en oficina; Su pelo es castaño oscuro, tiene una leve barba. Mientras sostiene el teléfono en su mano, también parece sorprendido al escuchar las palabras de la transmisión con su vista fija en la mano que sostiene su celular.

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Me gustó. Debes estar pendiente con ser repetitivo con algunas conectores por ejemplo “llegando”.

La historia se lee bien en general. La narrativa en primera persona es compleja exige muchas cosas, hay que incluir descripciones sensoriales para darle vida a las escenas y tratar en lo posible de ser describir menos y mostrar más. Por ejemplo ve esto: pensé en lo bonito que era también puedes decirlo así: vino a mi mi mente lo bonito que era. Es lo mismo pero te evitas decir lo que hiciste y más bien muestras lo que pasó.

Espero haber sido de ayuda. Estoy a tus órdenes
Engels Moreno.

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Muchas gracias. Todo los consejos y observaciones son bienvenidos, agradezco que haya leído mi borrador.

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Es un gusto por acá a tu orden