Hoy vi una foto y te veías feliz y sonriente; me llena de alegría saber que un nuevo amor llegó a tus días. De repente, se me vino a la mente la nostalgia de aquellos momentos en que fuiste mía. No te olvido; siempre estás presente en mi melancolía. Que vida tan absurda la mía, tocar tu piel fue una osadía; me hizo ver las estrellas y yo, que nunca había estudiado astrología.