Yo me inclinaría por llamarlo deformación profesional.
Quiero decir, por un lado, echo de menos ver pelis o leer libros sin pensar en tramas, estructura y demás, y por otro disfruto de diseccionar y reflexionar más profundamente. Últimamente, estoy llegando a un equilibrio, pero me encanta pensar en por qué funciona o no tal historia, por mucha pasta e intención que le metan, o cuando no comprenden qué fue lo que hizo funcionar a tal fenómeno literario, juego lo que sea, y fracasan estrepitosamente y hacen una cosa sin alma…
De hecho, la gente que hace fanfics, por ejemplo, ¿sería lo mismo, no? Solo que en sentido «homenaje» en vez de «reparación». Y su técnica es usar muy bien los tropos, aun cayendo en el cliché, porque, oye… son clichés por algo.
En definitiva, opino que es natural que pensemos así, ojo, en ambos sentidos. (También he leído libros que me han acomplejado, pensando que conseguían hacer algo que yo no conseguía, y eso tampoco lleva a nada). Me refiero a «quiero entender cómo lo habría hecho yo» o «qué tengo o qué me falta para hacer esto».
En mi caso, llevo un diario de lecturas en el que reflexiono sobre cosas que leo: trucos, fallos, lo que sea… (De cine ya no hago porque ya… jajaja).
Y, si bien es cierto que cada vez estoy más inclinado a respetar cualquier cosa que se haya creado porque, al intentar crear algo tú, valoras lo imposible y difícil que es… creo que habría que matizar una cosa en el caso que planteas: el cine es un milagro que se basa en mil equipos discutiendo, y el último mono es el guionista, que ni está en esa mesa, ya de partida, por lo que puede ser que le destrozaran su historia al pobre jajaja.
Pero, bueno, resumiendo, no creo que sea ego. Los pintores van a copiar cuadros al Prado, y si pueden hacer uno así, deberían hacerlo. Es más, no creo que nadie pueda crear nada realmente igual: siempre es distinto, quieras o no, así que ya merece la pena probar. Quiero decir… ¿cuántas Odiseas hay, por ejemplo?
Como decían antes… ego sería compararlo, hacer sangre… Todo lo que no sea eso… Pues… ¿cuantas más versiones o interpretaciones de cosas, mejor, no? No se va a acabar el cupo de historias por contar.
Quizá yo pondría la frontera en: "necesitar que tu versión sea mejor para que la original quede desacreditada». Puedes pensar perfectamente: «Esta película tiene un concepto cojonudo y, en mi opinión, la historia está fatal resuelta. Voy a imaginar cómo la escribiría yo». Eso no requiere pensar «por tanto, yo soy mejor escritor que quien la hizo», sino más bien «a ver a dónde me lleva esto».