Nathalie QV
La maldicion vesperfall
No estoy sola
01
Una pequeña figura paseaba entre el bosque húmedo y frondoso.Cada paso hundía las hojas mojadas, y el crujir de las ramas se mezclaba con el olor a tierra viva y musgo antiguo. Era un día soleado, aunque el bosque, espeso y antiguo, devoraba la luz antes de que pudiera tocar el suelo.Eva avanzaba despacio y con cuidado, con una curiosidad profunda por todo lo que veía, como si nunca hubiera salido al mundo. Cada hoja mojada rozaba su piel y la hacía estremecerse; la brisa se deslizaba por su nuca con un susurro frío, y entre las ramas de los árboles se escapaba un rayo de luz.Cuando lo tocaba, sentía el calor recorrerle los dedos, una sensación nueva, casi sagrada.Por un instante olvidó el peso que llevaba dentro.El bosque no la juzgaba.El bosque solo la observaba.Eva respiró hondo. El aire olía a tierra viva, a algo antiguo. Y aunque no lo entendía, su corazón latía con fuerza, como si aquel lugar la reconociera… o la estuviera esperando. Ahí fue cuando una sensación en su pecho se hacía más fuerte. El bosque se volvía cada vez más silencioso, como si todo el bosque respirara.Ella caminaba siguiendo algo que palpitaba en cada parte de su cuerpo, una curiosidad impregnada en la sangre. Algo la llamaba, le rogaba que la encontrara.Entre más caminaba, más curiosidad tenía. Ya habían pasado varias horas, se hacía más tarde y el bosque más frío.Luego sintió algo duro debajo de sus pies, algo que no era tierra ni piedra. Ya todo el bosque se oscurecía más y no se apreciaba mucho el suelo.—No me voy a detener, siento que ya estoy cerca…Eva alzó la mano hasta sentir un poco del calor del sol del atardecer, anaranjado y azulado.Al sentir el sol en su mano, cerró los ojos y dejó escapar el aire lentamente. Algo cálido despertó en su interior.La oscuridad comenzó a cerrarse a su alrededor. Eva alzó la mano por puro reflejo y murmuró palabras que recordaba haber aprendido.Ignis vetus, qui dormis sub carne mundi,audi vocem meam.Ex umbra et silentio surge,non ut vastes, sed ut lumen fias.Calor animae meae te invocat,manus mea te regit,voluntas mea te ligat.Illumina viam,tenebras frange,et mecum ambula…Una luz de fuego suave se encendió en su palma, obediente, viva.Eva abrió los ojos. Sentía el fuego luminoso en sus manos tan pequeñas, de una niña de 10 años; sentía la calidez del fuego vivo.Se iluminó todo su camino como una linterna. Eva sentía que no podía irse aún.Estaba corriendo el riesgo de estar sola en un bosque de noche.No es seguro para una niña como Eva.Eva se agachó para sentir lo que estaba debajo de sus pies. Una raíz metálica… era una cadena, gruesa y antigua. Salía del suelo y llegaba más allá, hacia una zona rocosa.Entre más cerca estaba, el ambiente se sentía más pesado, y el metal de la cadena estaba helado, muy áspero. Vibraba muy lentamente, como algo vivo que estuviera conectado a ella.Llegó a la zona rocosa. Su corazón latía muy fuerte, tenía algo de miedo, y el hechizo de fuego en su otra mano la debilitaba cada vez más. Sentía menos energía y el fuego era menos controlable en su mano.La zona rocosa estaba llena de musgo: una cueva donde ningún miembro del culto le había permitido entrar. Estaba tan oculta que era casi imposible de encontrar.Eva estaba a punto de rendirse y buscar una forma de regresar al templo con su padre, aunque ya había recorrido mucho camino.Y el fuego en su mano duró más tiempo del que ella podía aguantar, al punto de sentir que en algún momento se desmayaría.Entre quejidos, Eva pensaba:No sé de dónde estoy agarrando fuerzas, pero sé que hay algo importante aquí… yo lo sé, no es una pérdida de tiempo…Entonces empezó a escuchar ruidos que la paralizaron y le congelaron la sangre.El fuego de su mano se esfumó. Era un aullido. La respiración se le cortó y su corazón no dejaba de palpitar; empezaba a sudar frío. Ya no veía nada, y eso era lo peor. Ya no tenía más fuerzas para hacer ese hechizo otra vez.Sentía cómo algo pesado venía, como las patas de un cuerpo grande. Y entonces entendió, con una claridad brutal, que no estaba sola…Ya no tengo fuerzas… sea lo que sea que haya en esta cueva, tonta, por favor sálvame… yo ya no puedo regresar de donde vine…Su corazón palpitaba como un tambor. No podía ni pensar.Si doy un paso en falso o una sola equivocación, será todo mi fin… por favor…Rasgaba el musgo intentando buscar una entrada. Las piedras afiladas le raspaban sus manos suaves, pero era la única salida, hasta que al sentir con sus dedos un pequeño agujero en esa oscuridad, metió la mano y vio que había un pequeño orificio entre rocas.La abertura estaba tan bien escondida que un adulto no habría logrado verla ni en plena luz del día.Pero Eva sí. Quizá fue su insaciable curiosidad…o tal vez algo más antiguo, algo que la empujaba desde muy dentro de su sangre.Como si hubiera nacido destinada a encontrar precisamente esa cueva, en ese lugar y en ese momento.Eva no tuvo otra opción que arrodillarse, con las manos rojas de su sangre al raspar con fuerza las rocas. Su sangre se combinó con el musgo y las piedras.Con paciencia y habilidad, dobló su cuerpo, deslizó los hombros primero, luego la cabeza, y finalmente logró encajar su torso a través del hueco. Las piedras le rasparon los brazos, pero no se detuvo.Se arrastró con delicadeza y determinación, avanzando centímetro a centímetro, hasta que la grieta se abrió finalmente a un túnel más amplio.La entrada era diminuta, casi imposible de atravesar, pero la niña sonrió con esa mezcla de desafío y curiosidad que la caracterizaba.—Soy más pequeña y ágil que esta tonta cueva —murmuró con orgullo.Eva cayó de rodillas dentro de la cueva, se sacudió el polvo de la ropa y la sangre de sus manos no dejaba de brotar.Eva suspiró y agarró las únicas fuerzas que tenía en su cuerpo, que estaba al punto del colapso.Volvió a hacer el hechizo de antes, pero esta vez solo en su dedo.—Así no gastaré tanta energía…La luz, tenue y amarilla, recorrió una pequeña parte de la cueva. Miró el piso rocoso y vio la misma cadena de hace tiempo.Y con su mano ensangrentada la levantó, y la cadena la guió. Un aire antiguo, frío, que no había sido respirado por nadie en siglos, la envolvió.Un silencio denso la rodeó.Suspendido por cadenas en sus manos, la misma cadena que tenía Eva en la suya, había una figura.Una mirada dormida y triste. Su piel era pálida como ceniza.El cabello largo y negro caía sobre sus hombros.Su respiración apenas era perceptible, como si lo hubieran arrancado del tiempo.Y sus ojos, todavía cerrados, insinuaban un poder que dormía bajo miles de capas de silencio.Un pequeño niño…o lo que parecía ser.No parece muerto solo se mira dormido pero porque…aqui y por cuanto tiempoSintio algo más profundo una especie de reconocimiento, como si su magia y la energía de aquel ser compartieran una raíz antigua. Su corazon no dejaba de latir y la curiosidad la asfixiaba, Nesesitas ayuda…? Vvoy a romper la cadena Eva, decidida como siempre, intentó romper una cadena… Pero aun siendo muy vieja la cadena no existia fuerza que podia romperla aun golpeando la cadena con rocas eva no podia, ya no tenia fuerza para otro hechisoporfavor niño despierta no puedo sacarte de aqui y hay algo en el bosque que nos matara si nos quedamos mas aca p…porfavor DESPIERTA!..eva llena de frustacion con las manos llenas de sangre sacudio al niño unas gotas de sangre de eva calleron sobre las mejillas palidas del niño La cadena reaccionó como si hubiese esperado ese momento durante siglos.Los sellos se iluminaron en un brillo azulado.El suelo tembló.Las runas despertaron con un sonido seco, como huesos quebrándose.Eva retrocedió, con los ojos muy abiertos.La cueva exhaló un aire frío y profundo.Las cadenas se aflojaron, una por una, hasta romperse.Y el niño abrió los ojos.Ojos grises.Pero no grises simples.Grises como tormentas antiguas, llenos de una profundidad sobrehumana.Un gris que contenía siglos de confinamiento, rabia, poder y… algo parecido al cansancio.Se incorporó lentamente, como si su cuerpo recordara cómo moverse apenas en ese momento.Su mirada se clavó en Eva.La examinó.La midió.La atravesó.No parecía sorprendido.Más bien, parecía reconocerla de algún modo extraño.Su voz, afilada, resonó en la cueva.Astharot…Eva tragó saliva.Su magia vibraba dentro de ella, alerta, curiosa, confundida.Que? Como que astharot asi te llamas…no? Eva ladeó la cabeza, evaluándolo.Mmm…- lo recorrió con la mirada, de las cadenas rotas a los pies descalzos No te pega mucho.Astharot No parecía confundido ,parecía… calculando.¿Por qué?Eva respondio mirandolo de arriba hacia abajo Porque suena importante respondió sin dudar. Y tú pareces… —frunció el ceño— cansado. Para astharot eso lo tomó por sorpresa. No lo negó.Estoy.Eva asintió, satisfecha, como si hubiera confirmado una teoría.Bueno. Tiene sentido. Estar colgado tanto tiempo no debe ser cómodo.Miró alrededor. Oscuridad. Frío. Silencio pesado Habia tantas cosas que la intrigaban Oye… —bajo la voz— ¿porque estas aqui? Astharot negó lentamente. Solo sabía que no podía salir…Eva chasqueo la boca Entonses no sabes nada del porque estas aca encadenado?——Qué aburrido.Él la miró, ahora con algo parecido a curiosidad. ¿No tienes miedo?Eva lo miró como si la pregunta fuera extraña.Sí —respondió— Pero eso no significa que me vaya a ir, eres mi unica salida para poder salir de aca… Se agachó frente a él, para mirarlo detadallamanente Además… —sonrió de lado— nunca había visto una cueva secreta con cadenas mágicas y un niño raro en medio. Sería una pérdida de tiempo no averiguar qué eres.Astharot parpadeó.—No soy un “qué”.Todavía no lo sé —corrigió eva—Por eso estoy preguntando.Silencio corto…El ruido de la creatura grande en el exterior volvió a escucharse. Más cerca, como si estuviera buscando algo…Eva apretó los dientes.Eso sí es un problema.Astharot inclinó un poco la cabeza, atento.—¿Te va a hacer daño?Eva—Si salimos ahora, sí…Astharot—Entonces no salgas.Eva lo miró, sorprendida—¿Tienes otra idea?Astharot miró la cueva. Las runas apagadas. Las cadenas rotas.Este lugar… no deja entrar a cualquiera sorprendido— como demonios entraste?Eva sonrió lentamente. Ella levantó una ceja, orgullosa.—Porque soy muy buena encontrando cosas que no quieren ser encontradas.—O porque querían que vinieras —respondió el, sin énfasis.Eso la hizo callar un segundo.—Puede ser, no importa Igual vine.Se levantó y le tendió la mano sin pensarlo demasiado. Ven. No pienso quedarme sola aquí contigo sentado.Astharot miró su mano. Pequeña ,manchada de sangre seca.—¿Confías en mí?Eva lo miró fijo…—No.Él la observó, serio.—Entonces no deberíasPero quiero saber —lo interrumpió eva—Y eso siempre me gana.Una pausa.Astharot tomó su mano,no con fuerza,con cuidado…Entonces caminemos —dijo—. Antes de que esa cosa decida entrar.Y sin saberlo ninguno de los dos,ese fue el primer momento en que dejaron de estar solos.No sabía quién era él.O qué era él.Pero en sus ojos grises vio algo que la hizo quedarse allí, sin retrocederUna tragedia antigua.Una promesa rota.Un poder dormido.Y sin saberlo aún, en ese instante, los destinos de ambos se unieron.La sangre Vesperfall había roto el sello.El demonio había despertado.Y nada absolutamente nada.volvería a ser como antes…
Hola, Nathalie.
Yo también soy bastante novel escribiendo, aunque leo bastante, así que te hablo más desde el punto de vista del lector.
Puede que se me haya hecho un poco denso en algunos momentos, pero creo que es más por costumbre personal: estoy acostumbrado a frases algo más cortas y fáciles de digerir.
También te recomendaría revisar las faltas de ortografía y algunos detalles de puntuación, porque eso ayudaría mucho a que el texto fluya mejor.
Dicho eso, la idea y la trama me parecen buenas. El planteamiento engancha y no se me ha hecho pesado en cuanto a lo que ocurre; ahora faltaría ver cómo evoluciona más adelante, pero como inicio funciona bien.
—¿Qué tan denso quieres que sea tu escrito?
—Sí.
Bueno detalles técnicos… te faltan guiones largos para la conversación y corregir los puntos aparte y demás. Supongo que lo tenias bien, copiaste y pegaste y quedó así. Debo aceptar que tuve que pasarlo por un corrector para poder leerlo.
Bueno, omitiré errores ortográficos.
Mi veredicto es: ME GUSTÓ.
Si, cambiaría muchas cosas (detalles técnicos) y lo haría por ti para mejorar tu escrito, pero está bien, en general.
Gracias por compartir.