En la publicación de obras literarias no se cumple el dicho el papel lo aguanta todo.
Tal y como dice @RKplan, si se quiere publicar una obra para que otra persona la compre, se deben cumplir todas las reglas. Esa es una de las exigencias de este oficio. No son pocos los autores que se niegan a cumplirlas. Para ellos la RAE, la Fundeu y las facultades de Filología son entes tiránicos que coartan a las personas.
Los autores se lamentan cuando las editoriales no responden después de enviarles sus manuscritos. La cruda realidad es que muchos de esos textos contienen errores como los que pululan en el prólogo de J. Martínez. Es más, la misma carta que acompaña el manuscrito suele tener errores, tal y como sucede en la introducción de J. Martínez al principio de su mensaje. Cuando esto ocurre, ¿es injusto culpar a una editorial por lanzar al cesto de la basura -virtual o físico- el manuscrito de ese autor?
En lo absoluto. Ese es uno de los primeros filtros. Si un autor no sabe escribir una carta, mucho menos un libro.
Lo anterior sirve para recordar el mayor viacrucis de Amazon. Sus enemigos sostienen que allí se publica cualquier cosa, entendiéndose por cualquier cosa textos de mala calidad, sea en el fondo como en la forma.
Por desgracia, no les falta razón.
En mi caso no paso por el trago amargo de leer un libro con carencias ortotipográficas porque, antes de comprarlo, lo reviso con la función Leer muestra. En lo que un error aparece, lo descarto.
Publicar sin errores exige tiempo y/o dinero. Tiempo si se hace por cuenta propia y dinero si se contrata. A veces tiempo y dinero porque los buenos correctores exigen que se les envíen textos con un cumplimiento mínimo de las normas. No es lo mismo corregir un texto como este y otro como el que está al principio de este hilo. El primero no fue revisado en lo absoluto y este fue releído varias veces para detectar y corregir fallos, aunque no con el mismo grado de detenimiento que aplico a mis obras literarias.
Para concluir, J. Martínez, escribir es mucho más que volcar ideas en el papel. Es un oficio multifacético sea que quieras vivir de ello como si lo haces por pasatiempo. Por lo que dices en tu presentación estás retomando el camino de la escritura y quieres luchar por ello. Eso está muy bien. Solo tienes que incluir en tus esfuerzos la parte “estética”, por nombrarla de algún modo. No es tan divertida como la creación pura y dura, pero forma parte del conjunto.
¡Ánimo!