Opción de lo que escribi

Hola a todos!
Mi nombre es Mariana y me sumo a esta comunidad con muchas ganas de compartir la pasión por la lectura y la escritura. Desde hace un tiempo me dedico a escribir relatos cortos, con una especial predilección por el género fantástico y las historias que exploran mundos posibles.
Me sumo al foro buscando un espacio donde seguir aprendiendo, recibir críticas constructivas para pulir mis borradores.
¿ Qué les parece mi texto?:

Los cuadernos
En el pasillo norte del geriátrico, a Clara, la encargada de la limpieza, le asignaron vaciar la habitación de la anciana que había fallecido el pasado martes sin visitas ni apellido. Sobre la mesa de luz halló una caja de cedro con cuadernos de bella caligrafía y extraños símbolos en tinta china.
Curiosa, abrió el primero. Leyó reflexiones sobre el tiempo como un presente eterno y preguntas sobre si elegimos con libertad o solo seguimos guiones como actores en una película. Clara se cuestionó si era la autora de su vida o solo una actriz siguiendo un guion imposible de cambiar.
En el segundo cuaderno, la escritura era más sencilla, pero más perturbadora. En la primera página, una frase en tinta fresca le erizó la piel:
«Una mujer con uniforme azul lee estas líneas junto a la ventana del pasillo».
Clara levantó la vista. Llevaba un uniforme azul y estaba junto a una ventana. El texto la describía en tiempo real.
—Qué extraño… —murmuró.
La tinta reapareció: «La mujer de uniforme azul acaba de decir: “Qué extraño…”».
Asustada cerró el cuaderno.
—Esto no puede ser —dijo.
Con cautela, volvió a abrirlo. Una frase apareció debajo: «La mujer ha cerrado el cuaderno porque tiene miedo».
Clara sintió un escalofrío:
—¿Quién sos?
Y surgió otro párrafo: «La pregunta correcta no es quién soy. Deberías preguntar quién te está escribiendo».
Miró hacia el pasillo; no había nadie. Siguió leyendo: «Todavía no estás preparada». Decidió guardar los cuadernos en su bolso para continuar luego de finalizar sus tareas.
Al atardecer, en la intimidad de su cuarto, se sentó en la cama a leer con más calma. Ya no era curiosidad; sentía que esas páginas le hablaban directamente.
Encontró una frase fresca: «La mujer de uniforme azul está decidida a observar la verdad». Miró la puerta. Continuó con el texto: «Ahora ella cree que alguien la espía».
Asustada, preguntó en voz alta:
—¿Cómo sabés lo que estoy pensando?
«Porque acabás de pensarlo».
Ya no sabía si leía las palabras o si las palabras la leían a ella. Pasó varias páginas hacia atrás y encontró: «Toda historia necesita un personaje que descubra que es un personaje».
Debajo leyó: «Una mujer de cabello oscuro, de uniforme azul, con zapatos gastados, está sentada en su cama». ¡Era ella!
«Durante años esta mujer creyó que limpiaba habitaciones y vaciaba armarios. No sabía que también limpiaba una historia».
Clara cerró los ojos y recordó las habitaciones ordenadas, las pertenencias de personas fallecidas, las fotos en cajas… Comprendió que la anciana no había dejado los cuadernos por casualidad, la estaba esperando.
Clara no sintió miedo. Tomó una pluma, abrió el último cuaderno en blanco y escribió: «Al final, esta historia no termina en estas palabras. La mujer de uniforme azul ha cerrado la caja, y ahora te toca a vos, que sostenés este relato, decidir si creés en el destino o si vas a empezar a escribir tu propio cuento».
Pasaron muchos años y un martes por la mañana, Clara no tuvo fuerzas para levantarse y a una mujer de uniforme azul le asignaron la tarea de limpiar su habitación.

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Hola, Mariana. Interesante relato y como las diferentes vidas se van entrelazando. Me gustó bastante, aunque siento que podrías darle más brillo. Algo que suele pasar con los relatos es que se quedan un poco cortos en descripción. Aquí siento que podrías mostrar más lo que siente Clara. ¿Has sentido ese apretón de estómago cuando encuentras algo que te sorprende (no de buena manera) o te asusta? Pues eso me faltó ver en Clara cuando lee por primera vez que están escribiendo sobre ella.
Creo que es lo único que te podría aconsejar para mejorarlo.

Hola Mariana:
Me gustó mucho que inicia como termina. Es como un círculo perfecto y un eterno ciclo de cómo la vida se escribe.
En algunas partes, me confundí si se refería a si misma o a la autora del libro original, pero creo que quizás el error fue mío al pasar muy rápido, pero tuve que releer.