Hola, Jaime. Te dejo una descripción que encontré por ahí:
- El Escritor Brújula (El Aventurero / El Jardinero)
Este tipo de escritor arranca la historia con una idea general, una frase o una imagen en la cabeza, pero “no sabe exactamente hacia dónde va” . Se guía solo por una intuición o un rumbo aproximado, como si caminara con una brújula en medio de un territorio desconocido.
Cómo trabaja:Escribe sobre la marcha. Deja que los personajes respiren, crezcan y tomen decisiones libres, descubriendo la trama al mismo tiempo que lo hace el futuro lector.
Ventajas:
- La creatividad fluye sin ataduras ni restricciones rígidas.
- El proceso está lleno de sorpresas genuinas; el autor mismo se emociona viendo cómo reaccionan sus personajes.
- La voz suele sentirse muy orgánica y natural.
Desventajas / Riesgos:
- Es muy común tropezar con “callejones sin salida narrativos” o nudos argumentales difíciles de deshacer.
- Requiere un trabajo de reescritura y edición posterior mucho más pesado, ya que suelen sobrar subtramas (muchas ideas que no conectan entre sí), haber contradicciones o requerir ajustes estructurales profundos.
- El Escritor Mapa (El Arquitecto / El Planificador)
En la vereda opuesta, este autor es meticuloso y prefiere tener el control total antes de teclear la primera palabra. Dibuja un plano completo de su obra: esquema de capítulos, fichas detalladas de personajes, líneas temporales y el desenlace ya definido de antemano.
Cómo trabaja: Diseña la estructura entera de principio a fin. Funciona bajo esquemas, diagramas o escaletas (a veces de decenas de páginas) y se limita a “llenar los huecos” con prosa una vez que el esqueleto está montado.
Ventajas:
- Se ahorra muchísimos dolores de cabeza a mitad del camino, reduciendo drásticamente el riesgo de bloqueos creativos por falta de ruta.
- Los compases de la historia, las pistas y los giros argumentales encajan a la perfección porque están premeditados.
- La fase de edición suele ser más limpia y rápida.
Desventajas / Riesgos:
- El proceso puede volverse rígido o sentirse como un trabajo mecánico de oficina, matando la espontaneidad.
- Si un personaje “cobra vida” y de manera natural pide ir por otro camino, al escritor le cuesta mucho adaptarse porque rompe con su plano original.
El punto medio: Híbridos (Paisajistas o Navegantes)
En la práctica real, la mayoría de los escritores no se sitúan en los extremos absolutos. Muchos adoptan posturas mixtas: trazan los puntos clave o los giros principales (los “faros”) para no perderse, pero se permiten improvisar en el camino de un hito a otro.
Lo ideal sería localizarse en el punto medio, ser híbrido. Sin embargo, en mi experiencia, es algo que toma tiempo, aunque no imposible. Espero que haya aclarado los conceptos.
Saludos.