Querer o quisieras

QUERER

Una palabra muy grande, abarca muchas cosas.
Yo la veo como una moneda: tiene dos caras.
“Querer” es una cara y “quisiera” es la otra.
Y aunque se parezcan bastante, tienen significados distintos.

Mi vida está construida sobre los cimientos del “quisiera”.
Eso es lo que repite mi mente todos los días:
“Yo quisiera…”

Pero no hago nada por obtener lo que yo quisiera.
Lo único que consigo es mucho enojo.

Envidio a los que Quieren, porque ellos sí Quieren
y luchan por lo que realmente Quieren.
Y veo cómo lo hacen.
Yo solo los veo y les deseo que les vaya mal,
y me alegro cuando hoy no les fue bien,
porque quiero que les vaya mal como a mí.

Pero la sensatez, o la poca que tengo, me dice:
“Ey, espera… no debemos ser así.”
Y trato de borrar de mi mente lo que pensé y decirme:
“Eso está mal, mejor que les vaya bien.”

Pero no.
Ese primer pensamiento solo lo escondí.

Ellos quieren, y a mí me molesta mucho,
porque yo solo quisiera.

Pero… ¿qué quiero?

Me pregunto, me analizo, y me respondo:
Quiero lo que ellos quieren, pero sin esforzarme.
Quisiera que la gente me enaltezca por cosas en las que no me he esforzado.
Quisiera ser importante.
Quisiera que a todos les vaya mal y solo a mí me vaya bien.
Quisiera poder decir a la gente lo que no me gusta.
Quisiera poder preguntar cuando no entiendo algo
O decir que lo que estás hablando no me interesa.

Quisiera querer algo de verdad en la vida y esforzarme.
Quisiera ser yo.
Y poder desearle el mal a los demás y que nadie sea mejor que yo.
Quisiera ser el mejor en todo
y que a todos les salgan las cosas mal.

Pero Quisiera no pensar así.
Quisiera que entendieran que ese pensar es un conflicto en mi cabeza
Quisiera seguir siendo bueno,
Quisiera seguir dando los buenos días aunque nadie me responda.
Quisiera seguir siendo el consentido de mi familia.
Quisiera seguir dándole el paso a ese adulto mayor.
Quisiera ser útil y ayudar a todos.
Quisiera que todos me tomen en cuenta.
Quisiera que a todos les vaya bien en la vida
y puedan hacer todo lo que se propongan,

Quisiera querer…
pero me resulta más fácil ahogarme
en mi trágico delirio del “quisiera ser”,
pero jamás pude querer.