Toquen y se les abrirá la puerta. Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá

No es un título… Así dice en la Biblia (Mateo 7:7-11)

Me presento, soy Carlos María, autor, director, guionista, etc, etc, ergo escritor, y con muchas “genialidades” en los cajones de mi escritorio…

Crear una historia no es tarea fácil. Escribir una historia poderosa es aún más complicado, pero lo que realmente desafía a cualquier creador es hacerla vendible, conseguir que sea escuchada, y llevarla a la gran pantalla (si nuestra meta es el cine).

Lo que muchos no saben es que detrás de una gran obra, detrás de una historia épica o icónica, hay un largo camino de persistencia. La mayoría de las historias podrían ser maravillosas, memorables, y revolucionarias, pero muchas de ellas nunca se materializan. ¿Por qué? Porque las historias no se venden por sí solas. No basta con crear algo increíble si no tienes las relaciones adecuadas ni la oportunidad para que tu obra sea escuchada, vista y aceptada.

La parte más difícil no es escribir la historia, ni siquiera hacerla increíble. La verdadera dificultad radica en encontrar a las personas que lo vean como tú lo ves. Lo más complicado es estar en un entorno desconocido, sin una red de apoyo, sin ser reconocido por tu nombre, sin que alguien te abra la puerta. Las historias se quedan muchas veces en la sombra, no porque carezcan de potencial, sino porque el creador no tiene acceso a los medios para hacerlas realidad.

Lo más difícil, y a la vez lo más transformador, es la insistencia. No es fácil, no es rápido, y casi nunca es sencillo. Pero, si no tocas esas puertas, si no sigues buscando esas conexiones, tu historia terminará olvidada, llena de polvo en un cajón, y tal vez dentro de 100 años alguien descubra tu genialidad por accidente.

A todos aquellos que están luchando para hacer realidad sus proyectos, que tienen una visión grande pero se sienten invisibles o relegados, no se rindan. El camino está lleno de retos, pero también está lleno de oportunidades que surgen solo cuando te atreves a insistir. Las historias más poderosas a menudo necesitan ser defendidas más que creadas. La persistencia es lo que separa la genialidad de la mediocridad.

La clave está en la perseverancia, en seguir tocando puertas, una y otra vez, hasta que alguien se atreva a abrirlas. Porque, al final, las historias que realmente importan, no solo se cuentan, sino que se buscan hasta que encuentran su lugar en el mundo.

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¿El mayor desafío para un autor es hacer una historia “vendible”? Definitivamente, como especie, poco nos pasa.

Estimado colega,

Aprecio tu perspectiva, sin embargo, creo que existe una dimensión importante en el trabajo de un autor que no se debe subestimar. Hacer una historia “vendible” no implica sacrificar la calidad literaria o la integridad artística. Es un desafío que muchos escritores enfrentan con pasión y creatividad, tratando de conectar sus historias con un público más amplio.

La venta de una obra no es sólo un indicador de éxito comercial, sino también una forma de asegurarse de que las historias lleguen a manos de lectores que puedan apreciarlas y ser inspirados por ellas. Al final del día, nuestro objetivo es compartir nuestras historias, y hacerlas accesibles y atractivas es parte de ese proceso.

Todos tenemos distintas prioridades y formas de ver nuestro trabajo, y eso es lo que enriquece nuestra comunidad literaria.

Saludos cordiales,
Carlos

Hola, Carlos, perdóname que ni siquiera te saludé, es que me revolví al leer esa frase, lo siento.

Sí, las perspectivas y los objetivos son diferentes en cada persona. Para mí, escribir es el objetivo en sí mismo, porque necesito hacerlo. Compartir está en segundo plano, aunque también a mi manera lo hago o lo he hecho con algún trabajo. Pero “vendible” lo entiendo como plegar un vómito álmico a los intereses de mercado en un momento dado y eso… vamos, ni muerta y enterrada lo haría. Y no porque considere que lo que yo escribo tenga un valor especial; mayormente es mierdilla, pero es como es, y ya me prostituyo de muchas maneras en mi vida cotidiana como para encima vender palabras.

Me disculpo por mi intensidad!!! Sé que la mía es una -“impopular opinion” quizá, y no quería resultar irrespetuosa porque todas las formas de verlo son válidas.

Bienvenido al foro y gracias por responder de forma tan amable.

Bueno, desde ya gracias por compartir tu punto de vista tan apasionadamente. Me conmovió leer sobre cómo la escritura es una parte tan importante y auténtica de tu vida.

Aunque pueda haber diferencias en nuestras perspectivas, creo que son estas diferencias las que enriquecen nuestras interacciones y nos permiten crecer y reflexionar. Yo también veo la escritura como una forma de expresión personal, aunque mi objetivo puede ser un poco diferente.

Aprecio tu bienvenida al foro y tu honestidad. Espero que podamos seguir compartiendo pensamientos y aprendiendo el uno del otro en futuras conversaciones.

Un abrazo,
Carlos

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Hacer una historia vendible, en mi opinión es fácil; lo difícil es venderla (o tener las ganas de seguir la formula de lo vendible). Si algo he aprendido moviéndome entre diferentes autoras y comunidades es que hablar de nuestras propias obras y promocionarlas se nos da de culo :sweat_smile:

Ya puedes tener la mejor historia del mundo, cuando te pregunten por ella la respuesta suele ser “¿mi novela? Bueno, sí… Es de fantasía, tiene magia y esas cosas… A la gente le gusta”. Muy poco elocuente. Ojalá aprendiéramos a hablar de lo que escribimos con la misma pasión con la que recomendamos lo que consumimos.

Querida Princess_Pea,

Gracias por compartir tu perspectiva. Quisiera aclarar que cuando mencioné la dificultad de hacer una historia vendible, me refería más al desafío creativo que implica crear una historia que tenga un gran impacto y que resuene con los lectores. No estaba sugiriendo que seguir una fórmula comercial fuera mi objetivo.

Lo que realmente quiero expresar es lo complicado que puede ser encontrar esa chispa única que haga que una historia sobresalga, manteniendo su autenticidad y originalidad. Para mí, el verdadero reto es crear algo que toque el corazón de los lectores y que, al mismo tiempo, mantenga la esencia del autor, sin importar las tendencias del mercado.

Con cariño,
Carlos

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Aquí está, el detonante fue la palabra “Vendible”, pero acá no hablo de hacer una historia “vendible”, sino de que lo difícil es hacer “vendible” la historia, aquí sí que el orden de los factores altera el producto definitivamente.

Soy de esa opinión. La “cosa,” para quien tiene algo que decir, no es vender. Aunque vender está muy bien ¡!Eh!!! No hay lío con eso. Por la parte que me toca, me encanta vender y sobre todo cobrar. Pero no depende de mí. Al menos no me esfuerzo por eso. Sé muy bien que lo que puedo decir, no tiene mercado, escribo para el reducido grupo de los que se parecen a mí en algo, porque escribo para mí. No trato de engatusar ni adormecer o entretener a nadie, ya hay muchos haciendo eso. Y ESO, creo que está muy bien, ni lo enjuicio ni critico.
Pero quiero entrar en la discusión para hacer ver que hay otros puntos de vista y que, aunque esos otros puntos de vista sean mayoritarios, existimos otros que apoyamos su derecho a Ser, y no es toda la verdad que existe. Hay otra minúscula realidad existiendo con derecho.