Tu historia de esfuerzo vale

Quiero compartir algo que escribí desde el corazón.
Durante mucho tiempo guardé muchas cosas dentro de mí: recuerdos, esfuerzos, ausencias, culpas, pérdidas, pero también mucho amor y muchas ganas de salir adelante.
Hace poco decidí poner mi historia por escrito. No lo hice para señalar culpables ni para buscar que alguien me dé la razón. Lo hice como una forma de entenderme, de mirar mi pasado con otros ojos y, sobre todo, de comenzar a sanar.
Hoy me atrevo a compartirla porque me gustaría conocer la opinión de personas que puedan leerla desde afuera, con respeto y sin juzgar. Me interesa saber qué transmite, qué sienten al leerla y si consideran que logra expresar lo que yo intenté contar.
Sé que es una historia muy personal, pero quizá alguien pueda sentirse identificado con alguna parte de ella.
Les agradecería mucho que, si deciden leerla, sus comentarios sean desde el respeto. No busco lástima ni que nadie tome partido. Solo quiero escuchar otras miradas sobre algo que para mí significó mucho escribir.
Gracias a quienes se tomen el tiempo de leerme. :heart:

Quiero compartir algo que escribí desde el corazón.
Durante mucho tiempo guardé muchas cosas dentro de mí: recuerdos, esfuerzos, ausencias, culpas, pérdidas, pero también mucho amor y muchas ganas de salir adelante.
Hace poco decidí poner mi historia por escrito. No lo hice para señalar culpables ni para buscar que alguien me dé la razón. Lo hice como una forma de entenderme, de mirar mi pasado con otros ojos y, sobre todo, de comenzar a sanar.
Hoy me atrevo a compartirla porque me gustaría conocer la opinión de personas que puedan leerla desde afuera, con respeto y sin juzgar. Me interesa saber qué transmite, qué sienten al leerla y si consideran que logra expresar lo que yo intenté contar.
Sé que es una historia muy personal, pero quizá alguien pueda sentirse identificado con alguna parte de ella.
Les agradecería mucho que, si deciden leerla, sus comentarios sean desde el respeto. No busco lástima ni que nadie tome partido. Solo quiero escuchar otras miradas sobre algo que para mí significó mucho escribir.
Gracias a quienes se tomen el tiempo leerme.

historia de esfuerzo vale,
Y tu vales mucho…. ¡!!!
Me llevo a empezar a escribir estas lineas como terapia, terapia para sanar mi alma, para sanar mi
corazón, porque hoy a mis 57 años siento que nada ha valido la pena, me he dedicado mi vida a
dar, a proteger a proveer y hoy a esta edad estoy siendo crucificada, juzgada por lo único que le dio
razón a mi vida.
La vida es incierta, no sabemos como vamos a llegar a la juventud, a la edad madura, a la vejez.,
pero al paso del tiempo aprendemos a levantarnos si caemos y a disfrutar si triunfamos.
Hoy he sido juzgada por querer proteger a mi familia en su momento por querer proteger a mi hija
en su llegada a este mundo, ante el abandono de su padre., y hoy soy juzgada de ser una mala
madre por no haber estado en tiempos de calidad, por ocupar ese tiempo en trabajar para
proveer.
Mi historia comienza desde los 4 años, en donde siento el abandono, pero un abandono que no
duele, porque al ver partir a mi madre, yo me quedo con mi abuela y siento que ella me da el amor
que yo necesito, la protección que yo quiero y que nadie me va a ser daño. Y así voy creciendo
iniciando mi vida bajo el abrigo de esa abuela amorosa que dejaba la mejor pieza de pollo para mí,
que dejaba el ultimo plato de sopa para mí, que dejaba los frijolitos para mí, la única tortilla era
para mí.
Mi abuela fue mi maestra del proteger, de dar, de quedarte sin nada para darle a quienes amas,
esa fue la enseñanza de mi abuela, así lo aprendí, ahora lo veo me quede con sus raíces.
Así hago mi niñez rodeada de cuidados y cariño, y llega la adolescencia 13 años y me tengo que ir
con mi madre, a iniciar una relación que era imposible porque yo ni la conocía, ni sabia como
tratarla, y llego a un hogar donde ya hay un hermano, donde hay un hombre que se dice es mi
padre. Todo cambia, y cambia tan bruscamente que no aguanto estar ahí en ese lugar, quiero
regresar al acobijo de mi abuela, y pues al cumplir 15 años regresamos al lugar donde yo tenia a mi
abuela cerca.Muere este hombre que tomo titulo de mi padre, pero el no era mi padre biológico, fue el que me
alimento, porque cuando era niña solo en ocasiones veía a mi mama donde dejaba “comisaria”,
decían en ese tiempo, “comisaria” eran las cajas de kotex llenas de harina, arroz, frijol, aceite y sal.
Y así veía mi madre llegar y a ese hombre que fue mi padre de crianza.
Pues bien, cuando tengo 15 años este hombre muere, y nos quedamos sin nada, porque él tenía
una primera familia que peleo todo aun y cuando él vivió 20 años con mi madre, nos quedamos sin
nada., pero bueno esa es su historia no la mía. Pues bien, me quedo con 15 años, con una madre y
un hermano de 13 años que está estudiando.
En ese tiempo yo estudiaba una carrera secretariado, la cual no termine porque tuve que trabajar,
quien nos iba a dar alimentos?, quien iba a pagar un techo?, todo eso lo pensé, mi madre jamás
había trabajado y estaba segura que no lo iba a ser en este tiempo y pues le hice la vida fácil,
empecé a trabajar a los 16 años, fue difícil, fue muy duro, muchas carencias, vivíamos en un cuarto
de 4 por 4 en pobreza, no hubo quien nos diera una mano. y ahí empecé aprender que nadie va
ayudarte cuando necesites, aunque tu hayas ayudado cuando tenías.
Inicie mi etapa de labor, y bueno ya teníamos para comer, después dejamos ese cuarto de 4 x 4 y
nos fuimos a vivir a una casa de madera que se compro con ahorros de mi mama, mi hermano y
míos, $1,000,00 viejos pesos nos costo esa casita de madera con baño de letrina. Pero ya teníamos
un hogar que cubríamos con periódico los huecos para que no nos entrara el frio.
En ese tiempo fue cuando empecé a convivir mas con mi madre y mi hermano, pero la imagen de
mi abuela siempre era la primera figura en mi vida, ella era mi oxigeno para seguir. Y aunque no
vivía con nosotros, vivía cerca con un familiar y podía verla a diario.
Pasaron los tiempos y así continue hasta los 18, 19 años que mi hermano empezó a trabajar
también, pues ya aportábamos los dos en casa, y pudimos por fin realizar un baño completo y
dejar esa letrina terrífica. A los 18 años, me dan mi casa de Infonavit, y pues tengo que iniciar a pagarla. pero no nos venimos
a Tampico a vivir seguimos en el mismo lugar, viviendo en la casa de Madera, y esta casa de
Infonavit la presto a unas primas que estudiaban la universidad, a los 21 años me caso y trato de
vivir en esta casa, pero desafortunadamente mi matrimonio no fue lo que yo había soñado, ahora
justifico estábamos muy chicos, pero en ese momento nosotros queríamos casarnos, y entre estar
bien y no estar bien, me embaracé a los 22 años y a los 23 ya fui madre, de una niña. Una niña que
nace con un problema de piernas encorvadas hacia afuera con los pies completamente
horizontales hacia adentro.
Al principio le vendamos las piernas para que las pusiera derecho. y la lleve al traumatólogo, y me
indico que podían operarla o esperar a que empezara a caminar para tratarla con ortopédicos
aparatos y zapatos, a lo que yo decidí esperar. Mi niña uso zapatos ortopédicos, plantillas de fierro,
dormía con aparatos de fierro, yo me la dormía encima de mi vientre para que ella no se lastimara,
a los 4 años que ya caminaba un poco mas segura, se le colocaron las mangueritas., y así fueron
sus primeros años de kínder, 3 años uso mangueras.
Ya en la primeria solo llevaba el zapato ortopédico. Para estos tiempos yo seguía laborando en el
mismo lugar, y pude comprar mi primer auto, mi Chevy pop, y llevaba a mi hija al colegio, siempre
tratando de darle la mejor educación, por mi situación económica siempre tuve apoyo de becas
por parte del gobierno, así que el Kinder, Primaria, Secundaria, Preparatoria la estudio teniendo
apoyo de becas. No voy a contar la vida de mi hija porque de ella no se trata este relato, si no de la
mía.
Tampoco quiero contar año tras año de mi vida, porque solo he vivido para trabajar y proveer a mi
madre y a mi hija., Mi hija no termina una carrera universitaria de 4 que inicio, y decide irse a
Estados Unidos a trabajar, haya se casa, tiene un hijo, pero sufre mucha violencia con este hombre
y se divorcia., vive sola por un tiempo y hace 4 años, ya tiene otro esposo que la ama, la protege a
ella y a mi nieto, esa parte de mi vida me tranquiliza porque mi hija es Feliz. Ella tiene una vida
feliz.
El tema principal de este relato es que ahora mi hija me dice que yo no fui buena madre con ella,
porque no le dedique de mi tiempo, en mis trabajos yo me salía de casa a las 5 am, y regresaba
hasta las 12 pm, trabajaba en una embotelladora de refrescos fuera de tampico y esperaba a que
llegara la ultima ruta para que el jefe de taller mecánico me diera un raid a mi casa. Para ahorrar y
poder tener mas liquidez para los gastos de la casa., y así pase 5 años. Hasta que decidí renunciar y
ahora estoy en este trabajo que tengo ya 30 años laborando.Es muy difícil vivir en paz y tranquilo cuando tu único hijo ( hija ), te reclama y te hace sentir que
has sido su peor enemigo, hoy en día, sigue molesta conmigo, solo porque me he pasado casi por
dos años diciéndole que tiene que bajar de peso para evitar enfermedades y lograr el objetivo de
embarazarse, me ha culpado de cosas increíbles, que DIOS sabe que no son como ella las esta
pensando y juzgando… Bien en esta última ocasión que me comento un problema de salud del
intestino, volví a mencionarle que era problema de su peso de su alimentación, y pues surgió de
ahí una discusión y se relacionaron personas que ahora para ella son muy importantes. Y pues me
di cuenta que no soy parte de su círculo, vivimos a 10000 km de distancia, ella está en otro país.
Y me cuesta mucho poder visitarla por temas de economía y tiempo laboral, es verdad he vivido
toda mi vida trabajando y ahora estoy ya en la recta final para lograr una pensión, que sin duda
será la mínima del IMSS ya que no tengo un salario relevante. Pero bueno al final todo suma y para
sobrevivir me ha de ayudar.
Lo mas triste de todo esto es que mis planes ya en una jubilación han cambiado, ya que esta
molestia y estos reproches que mi hija me hizo, me hacen pensar que no soy bien recibida en su
casa, y también yo no me sentiría cómoda llegando con ella. Y pues esos planes de una vez
pensionada viajar y quedarme 3 o 4 meses con ella, se han desvanecido, ya no será así. Ahora
tengo que hacer un plan para mi vejez, porque realmente soy una mujer sola. No tengo a nadie
más, y lo que mas me esta causando sufrimiento es no saber de mi nieto, no escucharlo, no verlo
en una videollamada. eso me esta dejando sin fuerzas para concluir, porque él, es mi oxígeno para
mi vida. él es mi aire. Y mi hija me castiga con ese silencio con ese alejamiento de ambos.
Yo se que mi nieto es un niño de 7 años, pero el y yo tenemos una conexión que cuando estamos
juntos no queremos separarnos, ahora hoy por hoy, tengo varios días sin saber de él, sin hablarle
sin escucharlo, y esto me duele mucho, es el mayor castigo que mi hija me puede dar, y lo esta
logrando, me tiene acabada, sin razón de querer seguir adelante.
Quise hacer este abstracto de mi vida porque como una palabra “gorda” causo todo este dolor,
todo este silencio, y me duele mucho. Envie un mensaje a mi madre y mi hija donde les pedida
perdón por no ser la madre que ella quiso y la hija que mi madre deseaba. Solo pensé en no
rendirme para que pudiéramos sobrevivir, mi hija la ausencia de su padre y tome el papel de
ambos, y mi madre la ausencia de su pareja y otros hijos que no figuran en su existencia porque no
la frecuentan ni la visitan mucho menos se preocupan si tiene alimento, vestido, salud.Bien a este mensaje recibí respuesta de mi hija donde dice ella que el mejor consejo como hija que
me puede dar es que busque apoyo de psicólogo porque tengo problemas mentales. (tal vez me
quiso decir “loca”), no lo sé, pero sus palabras de problemas mentales me llevaron a un pasado
vivido con ella que no fue nada bueno, fue muy doloroso recordar ese pasado.
Bien derivado de ello de ese pasado que me duele, de ese abandono que me duele. le hice caso a
mi hija y empezare una terapia en una Institución para mujeres maltratadas, por violencia familiar,
por madres y por hijos. La terapia será gratuita ya que no tengo la economía para un psicólogo
particular, pero tratare de entender la forma de perdonar el pasado, de sanar, porque si me es
necesario para poder vivir yo mi vida lo que me quede de vida para mí, ver por mí, por mi persona.
Si mi hija ya soltó ese pasado tan difícil, si mi hija ya se perdono las acciones del pasado, del
presente, yo también voy a poder, yo porque soy la mas afectada, no la víctima. La mas afectada en
este triangulo familiar compuesto por 3 generaciones. Y me da gusto que mi hija ya se sienta libre
de esas cadenas que arrastraba me da tranquilidad saber que es feliz, que se ha complementado
con la persona que la ama a ella y a su hijo. Que mas puedo pedir a DIOS, si lo que mas quiero en
esta vida es la felicidad y bienestar de mi hija y mi nieto y ya lo tiene. Y yo no soy necesaria en su
vida para ser Feliz. Por eso decidí hacerme a un lado de ella. Para no tener que hacer una llamada,
o mandar una foto un video. No ya no. ese tiempo invertido en esos actos puede disfrutarlos aun
mas con las gentes que le rodean y que le aman.
Yo por lo tanto y para terminar este tema, voy a tratar de aprender porque soy honesta no se como
curar ese abandono de madre, no se como curar ese maltrato de hija, ese reproche, esa palabra de
que Fui y soy una mala madre. Si quiero sanar, eso que en el corazón no me deja sentir paz. Y
quiero aprender a soltar como ahora dicen, a soltar todo eso que traigo en la espalda, culpas que
no son mías, gente que se aprovechó de mí, que abusaron de mi cariño, de mi ayuda. todo esto
tengo que sanarlo y empezar a ver quién.
Quien si esta conmigo, quien, si me quiere, quien, si quiere convivir conmigo, a quien, si le interesa
mi vida, a quien, si le interesa lo que yo pase, a quien si le interesan mis logros. Voy a empezar a
podar mi árbol genealógico, aunque me quede solo con el tronco y una o dos ramas.Bien quiero concluir esta narración con una frase que no se si ya fue dicha alguna vez o es conjunto
de varias palabras ya dichas, pero.
“No hay que rogarle amor y afecto a nadie, ni a una madre ni a una hija…… Tengo que quererme
yo, porque DIOS me envió a este mundo para que me hiciera responsable de mi misma, de mi
persona, y a un propósito que sigo esperando para realizarlo.”
Con mucho cariño y respeto.
Mi esfuerzo valió la pena.